Varios miles de personas recorrieron el pasado sábado los más de 60 stands de la Feria del Mercado Social de Aragón que se celebró en la plaza del Pilar de Zaragoza. La Feria ha sumado entidades de Economía Social y Solidaria, actividades lúdicas, talleres, formaciones, degustaciones y conciertos para dar a conocer a quienes se acercaron una forma de consumo diferente y opciones de transformación económica y social presentes en nuestro territorio.

“Consumo que suma” ha sido el lema bajo el que la economía solidaria se ha reunido en la VIII Feria del Mercado Social de Aragón, celebrada en la plaza del Pilar de Zaragoza para acercar a la ciudadanía diferentes propuestas de consumo responsable, alternativas económicas e innovación social. La Feria, organizada por MESCoop Aragón y REAS Aragón, ha contado con la colaboración del Plan Integral Casco Histórico (PICH) y el Ayuntamiento de Zaragoza. Las numerosas personas que pasearon por la plaza durante todo el día se encontraron desplegada esta economía centrada en valores éticos, sociales y medioambientales, y conocieron las diferentes iniciativas asociativas y empresariales que se encontraban presentes en la Feria. A las entidades, dedicadas a prácticamente todos los sectores económicos básicos (alimentación ecológica y de proximidad, finanzas éticas y solidarias, transporte sostenible, comercio justo, energías renovables, construcción, textil, ocio y cultura, comunicación, hostelería y restauración, asesoría y educación), se sumaron la cita semanal del mercado agroecológico, que cada sábado ofrece desde primera hora productos saludables, de alta calidad, ecológicos y de desarrollo local, y la celebración del 10º aniversario de La Ciclería con un concierto tras el cierre de los estands.

Un día de feria en un mercado siempre abierto
A lo largo del día, se intercambiaron productos y servicios a través de la compra o venta. Pero también se intercambiaron valores, charlas y experiencias que contribuyeron a fortalecer la red de Economía Social y Solidaria de nuestra región. El día comenzó con una chocolatada a cargo de Amonico, proyecto de educación activa y respetuosa, con el que pudimos disfrutar de un chocolate ecológico y de comercio justo. Con el estómago satisfecho, se inauguró la Feria con la actuación de Patri Coronas caracterizada como “Pitita”, y la intervención de Mercado Social, Mercado Agroecólogico, Teresa Artigas como responsable del PICH y Elena Giner en representación del Ayuntamiento de Zaragoza. Tras esta presentación, multitud de niños y niñas que se acercaban a la Feria con sus familias, disfrutaron con la Diversidad de cuentos con respeto de la cuentacuentos Lü de Lürdes.

A partir del mediodía, comenzaron los talleres programados, que pudieron desarrollarse incluso bajo la lluvia que también apareció en plaza del Pilar a esta hora. Cerámicas el Cierzo hizo girar su torno alfarero, la Asociación Servicios para la Animación Sociocultural (SERPAS) elaboró algunos dulces de repostería árabe, los más pequeños fabricaron máscaras con Recreando Estudio mientras que 2+dos Diseño Gráfico mostraba cómo hacer impresiones con ramas, hojas y otros elementos vegetales. Tras estos talleres, tuvo lugar una Acción consciente en la que se pudieron degustar hortalizas de temporada, locales y ecológicas de la mano de CERAI, al mismo tiempo que se reflexionaba, mediante una teatralización, sobre la importancia de estos productos para el cuidado de la salud y del entorno. La mañana se cerró con un vermú popular, que se hizo bailable gracias al concierto del dúo Vegetal Jam.

El arranque de la tarde se hizo al aroma de cafés y chocolates con una degustación de comercio justo a cargo de Suralia, Chocolates Isabel y Un Café Diferente. A continuación, tuvo lugar la acción “Time is up! Tendamos puentes”, una protesta celebrada simultáneamente a las 17h en varias ciudades europeas para denunciar que el plazo del programa de reubicación europea para personas refugiadas ha concluido sin que se hayan cumplido los compromisos adquiridos, siendo España uno de los países con mayor grado de incumplimiento. A través del sonido de varias alarmas, se recordó al Gobierno de España, y a la Unión Europea en su conjunto, la necesidad de ofrecer políticas migratorias y de acogida que garanticen los derechos humanos.

Tras esta acción de protesta, la Feria continuó con la celebración de varios talleres más: los más pequeños disfrutaron con el Espacio de juego a cargo de Nido Schoolhouse, se reciclaron camisetas con la Asociación Enbat, se personalizaron libretas con La Ola Mensajes de papel y se comprendió mejor el recibo de la luz gracias a Som Energia. Los ritmos afrobrasileños de la batucada RebelaSon precedieron al acto de clausura de la Feria, también a cargo de Patri Coronas. Con el sorteo de un lote de productos y servicios del Mercado Social, cuyos boletos se habían vendido a lo largo de todo el día en los estands participantes, se dio por concluida la VIII edición de la Feria del Mercado Social y comenzó el concierto celebración por el décimo aniversario de la Ciclería, con Irregular Re-cyclers, Lady Banana y El Gancho Sonidero.

Tanto el público visitante como las entidades participantes vivieron una jornada completa, diversa y enriquecedora para visibilizar y fortalecer el tejido de la economía social y solidaria, desplegar herramientas y acciones de consumo responsable y sumar valores a nuestro entorno a través de la transformación de un modelo económico agotado por este que sitúa a las personas en el centro de la economía como pieza clave para una vida más humana, sostenible y respetuosa. Las entidades participantes seguirán durante todo el año ofreciendo sus alternativas de economía social y comercio justo desde sus espacios habituales y el Mercado Social de Aragón mantendrá, junto a la Red de Economía Alternativa y Solidaria, las acciones de promoción y las invitaciones a sumarse a esta opción. Toda la información puede encontrarse en las redes sociales de Mercado Social y a través de su web mercadosocialaragon.net.

Consumo que suma desde los cuidados

La Feria, concebida como una herramienta de transformación social, cultural y económica, ha vuelto a remarcar en esta edición la importancia de los cuidados a las personas y a sus relaciones durante la celebración del evento y también en el día a día interno de la red de Economía Social y Solidaria, para fortalecerla y favorecer su crecimiento. Por ello, desde el Grupo de Economías Feministas y Cuidados de la Economía Social y Solidaría, se propusieron tres líneas de trabajo para caminar en este sentido: trabajar el sentimiento de pertenencia y de referencia para potenciar la interacción e intercooperación entre las entidades y personas del Mercado Social, incidir en el cooperativismo, el cuidado mutuo, el autocuidado y las habilidades de comunicación y emocionales para lograr evitar dinámicas verticales y poco saludables; y, por último, visibilizar y ser corresponsables de todas las tareas de cuidados que hacen posible tanto la feria como las redes de Economía Social y Solidaria. En esta línea, se repartió en la Feria una guía para cuidarse, cuidar y ser cuidado, con el objetivo de generar un espacio conocedor de ser una suma de personas, con la vida en el centro y consciente de que el cambio social está también en los afectos.

La nota desagradable de una jornada festiva de encuentro, reivindicación y celebración desarrollados entre mucha alegría y un excelente clima de convivencia, llegó en los últimos instantes de la Feria. La presencia de algunos grupos exhibiendo símbolos fascistas en los alrededores de plaza del Pilar no fue debidamente controlada por las fuerzas de seguridad a pesar de la solicitud realizada días antes al delegado del gobierno en Aragón tras las convocatorias que, en la misma tarde de sábado, chocaban con el carácter lúdico y familiar de la Feria. La seguridad de feriantes y público solicitada frente a quienes hacen de la violencia su bandera, no sólo fue obviada sino que una evidente presencia policial, con algunas carreras, identificaciones e incluso detenciones, alteró el clima de tranquilidad y alegría en el que se había desarrollado toda la jornada, provocando cierta huida de público en los instantes finales, la preocupación entre las personas organizadoras y la intranquilidad general. La Feria recuperó su normalidad para echar el cierre con el mismo gesto sonriente que se mantuvo todo el día e, igualmente, el posterior concierto por el 10º aniversario de La Ciclería se desarrolló con una normalidad que contradecía el mantenimiento de varias dotaciones de policía en las inmediaciones.

La Feria del Mercado Social regresará con seguridad el año que viene. Y volverá a poner en las manos de los consumidores la opción de elegir un consumo responsable, sumando valores a su cesta de la compra y a la adquisición de servicios. Pero, además, tanto Mercado Social como REAS Aragón mantienen una puerta abierta a la participación individual, colectiva o profesional mediante diferentes fórmulas dispuestas para seguir sumando personas dispuestas a tomar el espacio central de la economía para hacer posible en él la vida de todas nosotras.

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